En la ganadería de Colombia se promueve el silvopastoreo, un enfoque integrado que combina los árboles y arbustos en alta densidad con las pasturas, lo que representa un sistema que tiene múltiples funciones.

 
El tema fue destacado por el MVZ Enrique Murgueitio Restrepo, director ejecutivo del Centro para la Investigación de Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria.

 
Se trata de una fundación que trabaja desde hace 27 años en Colombia y en varios países de América Latina en la generación de conocimientos con productores y con investigación participativa aplicada en ganadería sostenible, manejo de agua en predios ganaderos, servicios ambientales y restauración ecológica de los paisajes.

 
El instituto cuenta con 40 investigadores a los que se suma la figura del co-investigador campesino o local que aporta conocimientos que son considerados como muy valiosos para los trabajos de investigación que desarrolla el mencionado centro colombiano.

 
Murgeitio explicó que el sistema de silvopastoreo tiene múltiples funciones como la producción de forrajes y de facilitar sombra para evitar el estrés calórico, pero también en el sur del continente para evitar las heladas que son más violentas.

 
El experto explicó que una buena plantación de árboles puede reducir hasta un 90% los efectos de las heladas. Dijo además que “existen trabajos muy interesantes de colegas en Brasil, Uruguay y Argentina, donde el silvopastoreo cumple la función múltiple que se genera en la tierra y que permite promover nuevas cadenas de valor como la madera por ejemplo”.

 
Recuperación de Tierras.

 
El experto resaltó también la utilidad del sistema para recuperar tierras degradadas por la erosión. Precisamente el principal rumbo que está tomando el silvopastoreo es cómo enfrentarse al avance del desierto en las zonas áridas, pero también permite mantener y evitar la degradación en otras donde hay degradación eólica e hídrica, degradación por exceso de labranzas o compactación generada por el ganado.

 
En sus conferencias en el ciclo organizado por Fedegan, incluyó un capítulo titulado Agua: vida o muerte, y sobre el tema dijo que el agua es el generador principal de la vida, pero también de la muerte, porque está ligada a numerosas enfermedades.

 
Si las cosas se hacen bien “podemos estar llenos de vida, pero si no lo hacemos bien vamos a sufrir terribles enfermedades vinculadas a la sequía, a la sed de los ganados y a enfermedades emergentes ligadas al agua”.

 
Murgueitio sostuvo que el hombre hace la diferencia en esta situación, “por ejemplo la sed de los ganados es una enfermedad que puede ser mortal, pero que depende del ser humano, y en eso la prevención es lo primero. Por eso me ha impresionado lo que ha avanzado Uruguay en el diseño de la prevención de enfermedades, y en el agua podemos hacer mucho para ahorrarla y usarla de forma sostenible”.

 
El Bienestar.

 
La doctora Stella Huertas, especialista uruguaya e integrante del Centro Colaborador de Bienestar Animal Uruguay-Chile, de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), ofreció una visión sobre este tema en Colombia. Resaltó la importancia de que no se puede hablar de bienestar animal si no se tiene un animal en buenas condiciones sanitarias.

 
Explicó que no se trata solo de un aspecto ético, sino también de un manejo que permite atacar las pérdidas que se genera por ese concepto y que representan millones de dólares.

 
Fuente:        www.perulactea.com
Foto:             www. avisa.org.ve